El otro también soy yo

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Los participantes del Colectivo de Comunicaciones de Tiempo de Juego hicimos presencia en esta exposición, y de la voz de su autor, el interminable y valiente Jesús Abad Colorado, recorrimos con sus fotos la sangrienta historia de Colombia

Por Cristian Cuéllar

Paradójicamente, mientras en la Casa de Nariño y en el Congreso de la República pareciera que el trabajo de muchos se dirige a tumbar el proceso de paz firmado en 2016, a una cuadra, en el Claustro de San Agustín, un hombre está dispuesto a contar lo que la guerra ha causado con el fin de que sea la ciudadanía misma la que exija no repetir la historia. 

La exposición de fotografía de Abad Colorado es un viaje a lugares que no imaginábamos  existen en nuestro territorio, y menos, que se hayan vivido tan crueles historias, protagonizadas por elefantes furiosos y hormigas indefensas: guerrilla, paramilitares y Fuerzas Armadas enfrentadas, y en medio la población civil, que sufrió el látigo de la injusta desproporción de los violentos. 

Son cuatro salas cubiertas por todo tipo de historias inéditas, relatadas desde las miradas perdidas de madres desconsoladas, niños confundidos porque su inocencia fue o será  robada en contadas horas, y de jóvenes guerrilleros cuyos uniformes les holgan con notoriedad. 

Son noches oscurecidas por el dolor y el llanto, y alumbradas por la luz de las velas en un intento de no perder la esperanza. La mayoría de estas fotos están en blanco y negro, ya que su autor cree que la fotografía a color, en la guerra, es emocionalmente pesada.

Son ya cerca de 400.000 personas las que han visitado esta exposición: ‘Tierra callada’, ‘No hay tinieblas que la luz no venza’, ‘Y aun así me levantaré’ y ‘Pongo mis manos en las tuyas’, y, entre esos miles, nuestros jóvenes del colectivo de comunicaciones, quienes toman esta visita como parte de su formación para hacer periodismo con información de valor para los ciudadanos de Soacha, en especial de Altos de Cazucá. 

Esta experiencia para ellos fue un momento de lucidez, de abrir los ojos, y un momento en el que seguramente surgieron varias premisas. Una de ellas, lo que significa tener a uno de los fotoperiodistas más importantes del país, con un trabajo de más de veinte años, contándonos historias desgarradoras que a su vez se convierten en inspiración para seguir adelante. 

Jesús Abad Colorado representa a un hombre valiente que se atrevió no solo a ir a lugares remotos y peligrosos, sino a dedicar su vida completa a ello por una noble causa, la que hoy nos compete a los colombianos: la paz… la no repetición de la violencia. 

Algo parecido a lo que pretendemos con este portal. 

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